Acompañamos con profundo pesar su partida y elevamos una oración por su eterno descanso.
Fue un hombre trabajador, se desempeñó correctamente en diversos ámbitos y últimamente reconocido por su dedicación a el transporte de pasajeros y su calidez humana con la que supo ganarse el cariño de todos.
Rogamos a Dios y al Santo Brochero que lo reciban en su gloria y brinden fortaleza a su familia en este difícil momento.
Descanse en paz, Don Juan Rolando «Chango» Allende.
