La comunidad brocheriana, peregrinos y devotos agradecen hoy las bendiciones otorgadas, elevando oraciones al cielo y encomendándose a ella para que los siga cuidando y cobijando bajo su manto y protección.
Junto a la Virgen continuamos hermanados y unidos, recorriendo el mismo camino de fe y esperanza.
¡Feliz día! ¡Viva la Virgen!
Dejamos su oración:
“Oh Madre mía que terminando tu vida aquí en la tierra fuiste elevada en cuerpo y alma al cielo y participas de la gloria de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Aquí estamos todos tus hijos con todo nuestro amor buscando tus brazos maternales para ser amparados y consolados con tu bondad.
Tu que nunca nos niegas tu ayuda y que nos llevas por el camino sin soltar nuestras manos cuando atravesamos momentos difíciles, llenos de amargura y lágrimas.
Nos das tu luz y la paz que necesitan nuestros corazones, ven sálvanos y danos desde lo alto tus divinas gracias, y siempre protégenos.
Haz que por tu intercesión obtengamos lo que necesita nuestro corazón, siempre que sea para el bien de nuestras almas.”
Amén.
